domingo, 6 de marzo de 2016

Toma de decisiones


Universidad Fermín Toro
Vice-Rectorado Académico
Decanato de Postgrado
Maestría en Gerencia Empresarial
Cátedra: Toma de decisión
Profesor: Eustiquio Aponte
Alumna: Inés Martínez
V.- 13.585.626


INTRODUCCIÓN

La toma de decisiones es el corazón de las organizaciones, es el timón y la brújula con que todo organismo se maneja y la enorme importancia de ellas radica en las consecuencias que producen sobre esos mismos organismos; y recién comienzan cuando una situación es percibida bajo un “estado de desequilibrio” o que algo está mal y que existe un problema a resolver, el supuesto de la existencia de un problema es prácticamente la base desde donde se origina la presencia del desequilibrio, por lo tanto se requiere de una decisión que permita restablecer la situación original de equilibrio. La siguiente etapa a la de percepción de la situación de desequilibrio es la de diagnóstico. 

Toda vez que se ha reconocido y definido el problema comienza el proceso de búsqueda de alternativas, revisa los valores que son relevantes en relación con la elección a realizar que puedan eliminar aquellas condiciones negativas que perjudican el logro de nuestro objetivo.

Podemos definir a las alternativas como aquellas actividades y tareas que nos lleven al logro de los objetivos. Además debemos tener en cuenta que las relaciones entre alternativas y resultados. Puede darse el caso de que una sola alternativa genere varios resultados. Realiza una búsqueda adicional de información para su posterior evaluación de alternativas. Explora todos los posibles cursos alternativos de acción. Evalúa cuidadosamente tanto las consecuencias positivas como negativas en términos de tres aspectos: los costos, los beneficios y los riesgos implícitos.


Es común que la decisión sea precedida por una definición de la situación, que es muy similar a una interpretación o un punto de vista que eventualmente ejerce el actor, que se relaciona con un patrón de comportamiento en particular. Los tomadores de decisión solamente pueden dedicarse a adoptar decisiones en la medida que los problemas sean vistos por él como reales problemas y, estén dentro de su alcance en cuanto a capacidad, responsabilidad, conocimiento e interés. Aunque parezca paradójico el sistema de toma de decisiones que tiene una muy fuerte base racional, se dispara en gran medida a través de los sentimientos y las emociones y como la persona es capaz de relacionarse con sus propios sentimientos y emociones.
1. Saber y reconocer lo que uno está sintiendo
2. Identificar la probable causa y el referente de nuestros sentimientos.
3. Expresar y manifestar nuestros sentimientos en el momento adecuado.
En realidad uno de los trabajos que debieran adoptar los directivos, gerentes, ejecutivos y profesionales es la capacidad de desarrollar sistemas de alerta nuevos a través de nuevas señales.


Después de todo proceso de intento hacia una mejora que empuja a una decisión, y después de tomada la decisión nos hemos de confrontar con nuevos problemas y esto nos lleva a afirmar que toda decisión para solucionar un problema es asimismo “la semilla” para un nuevo problema.
Reevalúa posibles consecuencias tanto positivas como negativas de todas las alternativas posibles conocidas antes de tomar la decisión final, incluso de de aquellas que han sido catalogadas como inaceptables

Desarrolla un plan detallado de implementación, incluyendo planes de contingencia de modo que pueda manejar los riesgos o nuevos problemas que puedan presentarse.
Por lo tanto al tener que introducir cambios cada vez más frecuentes, la toma de decisiones se ha tornado muy importante y más aún lo es la capacidad de lidiar con situaciones de
El desarrollo de planes de contingencia al momento de la toma de decisiones representa un útil mecanismo que toda persona responsable de decisiones debe tener en cuenta. Mantenernos “abiertos y despiertos” respecto de las opiniones de otros es de suma utilidad especialmente si ellos han de verse involucrados respecto de la decisión que se ha tomado.
Existen distintos modelos de toma de decisiones y aquellos llamados ideales o normativos son aquellos que están basados en observaciones de aquellos errores que los superiores o gerentes tienden a cometer. Muchas veces a los llamados modelos normativos se los conoce también con el nombre de “modelos racionales” o “modelos económicos”. El modelo que estudiaremos es el organizacional.


MODELO ORGANIZACIONAL

El modelo organizacional toma en cuenta las características estructurales y políticas de una organización, hace referencia a la estructura, los puestos y funciones, los cauces de comunicación interna y de toma de decisiones, el estilo de dirección, el modelo de gestión de los recursos humanos, etc. Es un aspecto fundamental del negocio y condiciona totalmente los procesos de producción y por tanto la calidad del producto final o del servicio que se presta. La atención al cliente, la percepción que éste tendrá de la empresa, su imagen e identidad, y como consecuencia su posicionamiento en el mercado, también dependen de ello. Supone que existen niveles de heterogeneidad de valores, y por lo tanto de preferencias. No poseen la información completa de la realidad, por lo que no buscan la decisión óptima, sino la más satisfactoria, una vez que se estableció el mapa de opciones, procede a evaluar de manera secuencial cada una de ellas hasta encontrar aquella que iguale o supere su nivel de aspiración.

Se debe extraer de su universo de opciones, un subconjunto de ellas, analizarlas en forma secuencial y compararlas contra su orden de preferencias a fin de obtener las que le sean más satisfactorias.
Elementos que condicionan el modelo organizacional a adoptar en cada empresa:
  • El volumen de negocio previsto inicialmente
  • La capacidad financiera para afrontar el gasto inicial de personal contratado
  • El sector de actividad, producción, servicios...
  • La complejidad o no de la producción (productos tecnológicos, servicios muy especializados, etc.).
  • La venta directa al cliente o a través de intermediarios o distribuidores.
  • La competencia existente.
  • El tipo de clientes y el valor que le den al servicio y atención recibidos.

La estructura a definir en el plan de empresa puede ser muy básica, pero es conveniente que recoja las posibilidades y perspectivas de crecimiento a lo largo de los tres primeros años y el modelo en el que ésta se enmarca.



Referencias:


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